LA FUSION Y EL PAPEL HIGENICO
Por mucho que se hable sobre la estrategia de la fusión y los lineamientos de la institución, cuando los logros no se perciben en el día a día es difícil consolidar ideas de manera colectiva.
La fusión trajo un bienestar inconmensurable, único, magnifico, extraordinario, que me salvo casi literalmente la vida. En el lejano verano del 2002, estuve de vacaciones en Enero y cuando me reintegre en febrero, tuve una urgencia estomacal de esas que nos hacen correr como poseídos por Lucifer directo al baño y cuando ya estaba comprometido con la bajada de peso, recordé que jamás existía papel higiénico en el baño. La cara me cambio de color de roja por el esfuerzo se puso morada de vergüenza y ahora, quien podría salvarme y como salir del aprieto, no estaba en el baño de mi casa para llamar a gritos a mi madre.¡Pásame el papel!.
Estaba solo y con el bochorno que ya casi me sofocaba como el torniquete que le aplicaron a Atahualpa, por no besar la Biblia y en esas circunstancias es donde se agudiza el ingenio, donde la mente trabaja a mil, donde salen a relucir los recursos de uno, empecé a mirar a uno u otro lado, la pequeña cámara era mi sentencia, a mi lado izquierdo estaba el porta papel con su color blanco inocente espectador de mi desdicha y lleno de ira lo golpee pero el sonido que emitió no era de un recipiente vació, volví a mirar, nada de papel asomaba pero por si acaso introduce los dedos por su rendija y OH sorpresa había papel, no lo pude creer rápidamente frote el rollo y empezó a deslizarse un papel suave, no será sedita pero cumplió con dignidad su labor.
Al salir de la pequeña cámara, al lavarme las manos note que el recipiente de jabón estaba lleno, esto era la gloria. el jabón liquido era perfumado. Volví a la oficina oliendo a rosas y limón, con cara de satisfacción.
Desde esa mañana la fusión entre aduanas y la contribuciones tenia sentido, había papel higiénico en el baño y como si esto fuera poco también jabón. Inmediatamente me puso en el lotus a mandar tres cadenas dando gracias a Betty no la fea, sino la gordita, en ese tiempo la SUPER y pidiendo que el señor con su infinita bondad le permitiera bajar de peso para que el uniforme negro de los oficiales de aduana le quedara entallado y pudiera desfilar el día de la aduana.
Claro no faltaron los descontentos de siempre, los que le ven error a todo.
" Han puesto papel pero raspa", " no es de doble hoja hay que tener cuidado sino los dedos se pasan". " Yo solo uso papel sedita doble hoja y perfumado"
" el jabón liquido parece lejía", " ese jabón me irrita los ojos".
pero la mayoría ya no tenía que estar disimulando para poner papel en sus bolsillos antes de entra al baño, era una mejora cualitativa en el trato al personal, era un reconocimiento al trabajo diario, a las horas de sobre tiempo sin ser pagadas.
Cuando yo pensaba que el siguiente paso de la fusión era poner un extractor de aire para que el baño dejara de ser la cámara de gases en que se convierte sobre todo después de los fines de semana largos, cuando uno pensaba que por fin el baño iba a pasar de uno del primer mundo. que iban arreglar el secador de manos. Todo se estanco. Justo con la salida de Betty.
El jabón empezó a escasear y ya no podías ingresar confiado a la cámara pequeña, primero había que chequear si había papel higiénico y así todo volvió a la triste normalidad, la fusión solo trajo malas noticias, por todos conocidas.
Ahora pasado el tiempo uno puede decir que la fusión fue flor de un día, que el reconocimiento a los trabajadores de aduanas no duro ni una corta luna de miel de seis meses. Los baños están para llorar. Justo ahora que uno sufre de incontinencia urinaria, pero esa ya es otra historia
.
Por mucho que se hable sobre la estrategia de la fusión y los lineamientos de la institución, cuando los logros no se perciben en el día a día es difícil consolidar ideas de manera colectiva.
La fusión trajo un bienestar inconmensurable, único, magnifico, extraordinario, que me salvo casi literalmente la vida. En el lejano verano del 2002, estuve de vacaciones en Enero y cuando me reintegre en febrero, tuve una urgencia estomacal de esas que nos hacen correr como poseídos por Lucifer directo al baño y cuando ya estaba comprometido con la bajada de peso, recordé que jamás existía papel higiénico en el baño. La cara me cambio de color de roja por el esfuerzo se puso morada de vergüenza y ahora, quien podría salvarme y como salir del aprieto, no estaba en el baño de mi casa para llamar a gritos a mi madre.¡Pásame el papel!.
Estaba solo y con el bochorno que ya casi me sofocaba como el torniquete que le aplicaron a Atahualpa, por no besar la Biblia y en esas circunstancias es donde se agudiza el ingenio, donde la mente trabaja a mil, donde salen a relucir los recursos de uno, empecé a mirar a uno u otro lado, la pequeña cámara era mi sentencia, a mi lado izquierdo estaba el porta papel con su color blanco inocente espectador de mi desdicha y lleno de ira lo golpee pero el sonido que emitió no era de un recipiente vació, volví a mirar, nada de papel asomaba pero por si acaso introduce los dedos por su rendija y OH sorpresa había papel, no lo pude creer rápidamente frote el rollo y empezó a deslizarse un papel suave, no será sedita pero cumplió con dignidad su labor.
Al salir de la pequeña cámara, al lavarme las manos note que el recipiente de jabón estaba lleno, esto era la gloria. el jabón liquido era perfumado. Volví a la oficina oliendo a rosas y limón, con cara de satisfacción.
Desde esa mañana la fusión entre aduanas y la contribuciones tenia sentido, había papel higiénico en el baño y como si esto fuera poco también jabón. Inmediatamente me puso en el lotus a mandar tres cadenas dando gracias a Betty no la fea, sino la gordita, en ese tiempo la SUPER y pidiendo que el señor con su infinita bondad le permitiera bajar de peso para que el uniforme negro de los oficiales de aduana le quedara entallado y pudiera desfilar el día de la aduana.
Claro no faltaron los descontentos de siempre, los que le ven error a todo.
" Han puesto papel pero raspa", " no es de doble hoja hay que tener cuidado sino los dedos se pasan". " Yo solo uso papel sedita doble hoja y perfumado"
" el jabón liquido parece lejía", " ese jabón me irrita los ojos".
pero la mayoría ya no tenía que estar disimulando para poner papel en sus bolsillos antes de entra al baño, era una mejora cualitativa en el trato al personal, era un reconocimiento al trabajo diario, a las horas de sobre tiempo sin ser pagadas.
Cuando yo pensaba que el siguiente paso de la fusión era poner un extractor de aire para que el baño dejara de ser la cámara de gases en que se convierte sobre todo después de los fines de semana largos, cuando uno pensaba que por fin el baño iba a pasar de uno del primer mundo. que iban arreglar el secador de manos. Todo se estanco. Justo con la salida de Betty.
El jabón empezó a escasear y ya no podías ingresar confiado a la cámara pequeña, primero había que chequear si había papel higiénico y así todo volvió a la triste normalidad, la fusión solo trajo malas noticias, por todos conocidas.
Ahora pasado el tiempo uno puede decir que la fusión fue flor de un día, que el reconocimiento a los trabajadores de aduanas no duro ni una corta luna de miel de seis meses. Los baños están para llorar. Justo ahora que uno sufre de incontinencia urinaria, pero esa ya es otra historia
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