EN TORNO A LA PRESENTACION, EL RECONOCIMIENTO Y LA AMISTAD
Llegue tarde a la presentación del Libro: BATALLAS POR LA TEORIA. En torno a Marx y el Perú de Guillermo Rochabrún, la cita empezó puntual a las 6.30 PM con auditoria repleto, así me contaron.
Cuando llegue como a las 7.15 PM, ya estaba hablando Martín Tanaka, el silencio acompañaba a las personas, que copaban el patio que da al auditorium donde se realizaba la presentación del libro.
De golpe, uno podía apreciar varias generaciones juntas, cuando algún recién llegado, como yo, se encontraba con alguien conocido, el saludo era con la miraba para no interrumpir a los que escuchaban con atención.
Ya Martín estaba por terminar su exposición cuando contó la anecdota: Estaban reunidos varios intelectuales peruanos con otros extranjeros y para que los extranjeros tuvieran una idea, de los temas que cada uno trabajaba, era necesario que todos se presentaran e indicaran su tema de trabajo; así Martín se presenta comentando que trabaja los temas de democracia y representación partidaria, otro que estudia los movimientos sociales, otro que ve el tema de los micro empresarios y cuando le toca presentarse a Guillermo Rochabrún, él indica que su tema es criticar lo que ellos hacen.
El auditorium rompió en carcajadas, porque esa anécdota grafica el espíritu del profesor Rocharún.
Porque como sostuve Martín, en el campo intelectual peruano Guillermo Rochabrún es el permanente "aguafiestas", aquel que no se entusiasma con las ideas de moda, aquel que prefiere mantenerse fiel a sus convicciones y como él mismo profesor señala en la Introducción del texto, Un marxista ante el espejo, Pág. 15, "al mismo tiempo mi racionalismo congénito me inclinaba a pensar en la superioridad de la teoría, no sobre la práctica, pero sí sobre la consigna; de esta manera asumí la superioridad de la ciencia sobre la ideología".
Cuando le toco hablar el profesor Rochabún, se reconoció efectivamente como un aguafiestas pero no solo intelectual sino también en las fiestas, doble carcajada del auditórium, sin embargo escuche decir a una señora, ya entrada en canas, en voz alta: "a cambiado, en mis tiempos no hacia esas bromas".
Me encontré con una amiga de muchos años Jessica, con ella esperamos la hora del vino de honor, no tuvimos que esperar mucho, fiel a su estilo, el profesor Rochabún sin disimular su emoción hablo poco, cuando se dio por terminada la presentación y quiso salir, lo inmundo una ola de gratitud y agradecimiento por su labor intelectual, que se reflejo en la cantidad de gente que pugno por saludarlo primero, tan luego termino la presentación.
La presentación fue un punto de encuentro de varias generaciones de sociólogos, me reencontré con los 4 de Shangai, Jessica no paraba de saludar a los colegas de ciencias sociales que se habían acudido a la cita, ya en el patio, al Profesor lo llamaban una y otra vez para que estampara la firma de rigor en el libro presentado.
El profesor Rochabún es un MAESTRO, anoche quedo demostrado con los aplausos de los asistentes, todos comentaban que sus enseñanzas habían dejado huella y leyendo su libro en la pagina 19, él comenta: "En este campo precisamente a través de Quijano hice mi primer acercamiento a El Capital -piedra angular de mi identidad intelectual- y a los rudimentos de una manera de entender el país desde las relaciones de producción y las categorías en las que ellas se basan. Pero sobre todo consolidé una actitud: la necesidad de construir teoría, en vez de "aplicarla". Y es precisamente esa actitud que trasmitía a sus alumnos, pensar construir, construir pensar, y de allí que muchos recuerdan como se iba transformado cuando el alumno interrogado sobre la teoría sociológica, hablaba de yo visite Ganímedes, como respuesta a sus interrogantes.
Con Robrabún no valía el palabreo, el hueveo, se iba a estudiar a prender a construir teoría o por lo menos a intentarlo pero no valían las distracciones, (eso fue antes de Marcelo) sino que lo diga el buen Isidro, que en una de sus clases salio expectorado, por que -como recordó Martín- luego de un análisis de Rochabún, este le pregunto a Isidro que opinaba e Isidro cometió el error de repreguntar con genuina inocencia: ¿ SOBRE QUE?
Para estar a la altura del momento histórico, puse la mano al hígado y compre el libro y como todos no pare hasta que el Maestro Rochabún, lo firmara, para en su momento comentárselo a mis hijos.
La gente ya se iba, satisfecha de haber asistido a una noche de reconocimiento, me quede comentado con Jessica sobre como el tiempo pasa y Marissa nos comento; Esta noche han habido realmente jóvenes, nosotros ya fuimos y en esa estábamos cuando nos invadió el torbellino de Paca Balbi, que nos hizo unos comentarios sobre la envidia de un ilustre por el tamaño de su oficina, que comparte con Nelson Manrique en la católica, ella nos comento que solo por su carácter de lady, no le mando sus ajos y cebollas pero que lo pensó, lo pensó, en lo mejor de esas anécdotas, se acabo el vino y ya estaban por cerrar el local, ya nos habíamos despedido pero nos volvimos a juntar en la puerta del local, cuando Martín nos trajo la novedad, el Maestro nos invitaba a acompañarlo a celebrar en un local de sucre.
Martín no sabe como pero los seis entramos en su carro, estaban los 4 de Shangai; Martín, Javier, Ricardo, Marissa y ese grupo lo completaba Daniel ya fallecido, además de Jessica y quien esto escribe.
En el local, nos encontramos con la familia en pleno y conocimos a Marcelo, el retoño del profesor, y allí se completo la noche, las anécdotas se recordaron, como la del bueno de Isidro, que comente y otras más como aquella que circula sobre como una nota de 18 de Rochabún podía cambiarle la vida a un estudiante.
El profesor nos comento que cuando su hijo tenía unos dos años, fue a su casa un alumno a entregar un examen y cuando se despedían, apareció Marcelo, el profesor lo presento: Mi hijo Marcelo y el alumno le contesto, Marcelo no tiene idea de todo lo que ha hecho por los estudiantes y la universidad.
Estallamos en carcajadas, sin Marcelo ese alumno jamás hubiera entregado un trabajo en la casa de Rochabún, y es que cuando estudiábamos allá por los cercanos o lejanos 86-87-88, ya se comentaba que el matrimonio le había moderado el carácter, pero la llegada de Marcelo, lo volvió más comprensivo a los balbuceos intelectuales de sus alumnos.
Fue muy agradable escucharlo hablar de su afición por la música clásica y el particular orgullo cuando nos comento que Marcelo a sus quince años, ya estaba tocando con la sinfónica. Su hijo nos comenta que nada con la sociología, lo suyo es la música clásica y bueno la música clásica es una gran pasión del Maestro Rochabún.
Hoy en la mañana, luego de mucho tiempo no llegue con el periodico El Bocón bajo el brazo a mi trabajo, sino con: Batallas por la Teoría y no pare de leer la Introducción: Un marxista académico ante el espejo, ya estaba perdiendo la costumbre de leer libros en los micros.
Pensar, como se lo comentábamos anoche, la idea de reunir sus escritos, rondo la cabeza de sus alumnos desde el II congreso de sociología en Arequipa, allá por el 88.
y por que no me lo dijeron- fue el comentario del profesor y es que leyendo la introducción uno tiene la sensación que Rochabún escribió textos pensando en debatir pero fue como aquellos peleadores que suben al ring y reta a la platea pero nadie se atreve a hacerle frente, es decir lo dejan solo y ese es uno de los males entre los intelectuales en el Perú, el escaso nivel de debate serio, riguroso, como debía ser, la mayoría, se desvive por lograr el comentario complaciente y a disfrutar del sistema, se a dicho.
Merito del Maestro de mantenerse en el ring, por ello anoche los aplausos no cesaban y muchos se volvieron a ver las caras tan solo por estar en la noche del libro del Maestro Rochabrún.